Eran prácticamente desconocidos, solo habían intercambiado un par de saludos y alguna que otra palabra. El contacto físico aún era improbable. Pero aún así las ganas mutuas de verse, hablar, conocerse, contemplarse, desearse, besarse estaban ahí.
Allí estaba él, esperándola en la escalera, un saludo, normal, dos besos y un qué tal. Caminan, dónde van, no saben, siguen caminado. Lo típico un bar y unas cervezas. Hablan y hablan, ella no sabe si cambiar el botellín por sus labios o esperar a que sea él quien le bese.
Un ambiente cálido y un bar abarrotado, pero ellos se respiran, se sienten, el tiempo pasa y solo están ellos dos, hablando, riendo. Se hace tarde deben irse.
Se dirigen hacia el metro y justo ahí....
Se besan por primera vez, sin importarle sus labios, color del vino, unos labios que embriagan tanto como las cerveza que corría por su sangre. Algo intenso, sus labios quedan tintados de cierto color rosado.
-Te he manchado un poquito.
-Un poquito ¿sólo?- responde él.
-Sí.- Dice ella tímidamente.
-Pues espero mancharme un poquito más- Y la da un tímido beso.
Y la vuelve a besar y ella se deja besar.
Ambos se dejan, se pierden entre las comisuras de los labios entre lametazos y mordiscos, más largo, más intenso que el anterior, pierden el tiempo y la vergüenza, apoyados contra una pared de las calles más transitadas de Madrid.
Se les nota, ella pierde la cabeza por él y él de momento ha empezado por perderse en sus labios, esperando perder la cabeza por algo más que su sonrisa.
Se dejan hacer, románticos en plena noche madrileña, llena de luces, que a penas lucen tanto, como el brillo de sus ojos.
Pasa el tiempo, último tren con destino "vuelta a la realidad", se marchan, se despiden.
Él se va por su camino, sin parar de pensar en ella, y cuando será la próxima vez que sus labios y unos tragos de cerveza le vuelvan a embriagar. Sin embargo ella, se va feliz, radiando felicidad a cada paso que da, esperando un mensaje suyo que le confirme que él también quiere verla.
-Brrp, brrp.
"Me lo he pasado muy bien, pero se me ha hecho muy corto.
Me encantas rubia.
Espero verte pronto, ¿tienes planes para el sábado?
Podemos ir a comer, ver una peli, lo que tú quieras."
Su cabeza da mil vueltas, no se lo puede creer, se gustan, quiere verla. Se espera a contestar por esto de no parecer ansiada, cosas de mujeres, que ni yo que escribo y soy mujer las entenderé nunca. Se me ha hecho corto, lo que tú quieras y me encantas no paran de bombear en su cabeza, sus latidos, cada vez más fuertes, respira y escribe.
-Bip, bip.
"Yo también me lo he pasado bien, quedamos cuando quieras :)
Los planes suenan muy bien, ¿y si los combinamos y alargamos tiempo?
Pd: No me puedo quitar tus bonitos ojos azules de la cabeza."
-Brrp, brrp.
"Me parece perfecto, te llamo mañana y lo hablamos,
después de hoy, no se cuanto tiempo podré aguantar sin verte, sin oírte
y sin besarte...
:)"
Ella no contesta más, se deja ir, evadida en el tren, mordiéndose los labios, releyendo una y otra vez, aún no se lo termina de creer, ¿esto será amor?
Mientras él, igual, se roza los labios con los dedos, ¿qué le estará pasando?, quiere verla, quiere tenerla, suya.
Ambos con sus dudas, idiotas, perdidos, enamorados.
jueves, 9 de febrero de 2012
jueves, 2 de febrero de 2012
Me canso y te cuelgo.
Apareció como por arte de magia, como del caos un arte.
Entro en mi vida sin llamar a la puerta, arrasando cualquier recuerdo, fotos de los que se fueron o los que pretendían entrar, o simplemente de aquellos que estaban ahí, como en standby, en espera.
Y allí estaba yo abducida por aquello que hace perder las cabezas, una sonrisa, su sonrisa.
Pero no estaba sola, la acompañaban sus ojos, su acento, su barba, todo él.
Y yo, sola sin articular palabra, presa del pánico por abrir la boca y joderla, como siempre. Solo se me ocurría una cosa, y es que quería besarle. Me moría de ganas por hacerlo.
Pero valiente de mí, no lo hice.
"Me haces sonreír", abarcó cierto día la pantalla de mi móvil y así me robó el aliento y se apoderó de mi calma.
Poco a poco se fue haciendo con una parte más mía, hasta donde él quiera llegar.
Hace tiempo que no me sentía así, como si cada parte de mí fuera suya, como si él pudiera ser mío pero no le llego alcanzar, dejándome hacer, ilusa, marioneta.
Me siento como hace tiempo esa chiquilla que empezó a escribir su pequeño diario de sentimientos, dudas, amores y mil gilipolleces más en su fotolog, ese que hace tiempo dejo obsoleto, abandonado. Me acuerdo como si fuera ayer, cuando no dejaba un día sin escribir de aquel chico que no paraba de entrar y salir, dejándome sola, volviendo a aparecer cada vez que le apetecía. Pero ahora la cosa es distinta, desde la zona volcánica de España ha llegado un volcán dispuesto a erupcionar, y dejar prendando de lava y lodo todo aquello que me rodea. Dejándome así, sentirme una idiota, a punto de perder la cabeza por un mínimo roce de sus labios.
Entro en mi vida sin llamar a la puerta, arrasando cualquier recuerdo, fotos de los que se fueron o los que pretendían entrar, o simplemente de aquellos que estaban ahí, como en standby, en espera.
Y allí estaba yo abducida por aquello que hace perder las cabezas, una sonrisa, su sonrisa.
Pero no estaba sola, la acompañaban sus ojos, su acento, su barba, todo él.
Y yo, sola sin articular palabra, presa del pánico por abrir la boca y joderla, como siempre. Solo se me ocurría una cosa, y es que quería besarle. Me moría de ganas por hacerlo.
Pero valiente de mí, no lo hice.
"Me haces sonreír", abarcó cierto día la pantalla de mi móvil y así me robó el aliento y se apoderó de mi calma.
Poco a poco se fue haciendo con una parte más mía, hasta donde él quiera llegar.
Hace tiempo que no me sentía así, como si cada parte de mí fuera suya, como si él pudiera ser mío pero no le llego alcanzar, dejándome hacer, ilusa, marioneta.
Me siento como hace tiempo esa chiquilla que empezó a escribir su pequeño diario de sentimientos, dudas, amores y mil gilipolleces más en su fotolog, ese que hace tiempo dejo obsoleto, abandonado. Me acuerdo como si fuera ayer, cuando no dejaba un día sin escribir de aquel chico que no paraba de entrar y salir, dejándome sola, volviendo a aparecer cada vez que le apetecía. Pero ahora la cosa es distinta, desde la zona volcánica de España ha llegado un volcán dispuesto a erupcionar, y dejar prendando de lava y lodo todo aquello que me rodea. Dejándome así, sentirme una idiota, a punto de perder la cabeza por un mínimo roce de sus labios.
Porque si él lo quisiera, ya sería suya.
Guarda...
Tenía tantas ganas cómo miedo.,
Volcán
miércoles, 18 de enero de 2012
Hoy me duele una canción por todo el cuerpo.
Sentir esa extraña sensación de que te falta el aire o ese pinchazo agudo en el pecho, solo de imaginar que "me gusta una chica" sale de su boca, una que no eres tú.
Tú la que hace unas horas aún rebosabas ilusión y alegría. La cual, sin apenas conocerle estaba en la pre-fase de enamoramiento extremo a la par que platónico. La que hace un par de noches soñaba con un futuro juntos.
Pero es que aún no has aprendido que debes vivir el presente, para evitarte futuros dolores. Porque ahora soy vulnerable, me duele todo el cuerpo y es por culpa de esa maldita canción.
Esa maldita película que la acompañaba, que hace horas decidí ver, en la cual la pantalla me enseño lo bello y maravilloso que puede ser enamorarse, eso sí, solo pasa en el cine. Porque en la vida real, cuando todo crees que va "viento en popa, a toda vela" como decía Espronceda. El barco se hunde y con él, los sueños y las ilusiones que empezaban a surgir en tu complicada cabezita. Y con ello, llega el dolor, la pena y ese tipo de angustia que te dice que otra vez, te dejaste llevar, suena bien, pero al final sabe mal.
Y así es, paso de ni apagar la sonrisa antes de dormir, a dejarla en standby, esperando saber si las dudas la pueden, la rompen, la destrozan o si quizás él soñaba con su sueño.
Tú la que hace unas horas aún rebosabas ilusión y alegría. La cual, sin apenas conocerle estaba en la pre-fase de enamoramiento extremo a la par que platónico. La que hace un par de noches soñaba con un futuro juntos.
Pero es que aún no has aprendido que debes vivir el presente, para evitarte futuros dolores. Porque ahora soy vulnerable, me duele todo el cuerpo y es por culpa de esa maldita canción.
Esa maldita película que la acompañaba, que hace horas decidí ver, en la cual la pantalla me enseño lo bello y maravilloso que puede ser enamorarse, eso sí, solo pasa en el cine. Porque en la vida real, cuando todo crees que va "viento en popa, a toda vela" como decía Espronceda. El barco se hunde y con él, los sueños y las ilusiones que empezaban a surgir en tu complicada cabezita. Y con ello, llega el dolor, la pena y ese tipo de angustia que te dice que otra vez, te dejaste llevar, suena bien, pero al final sabe mal.
Y así es, paso de ni apagar la sonrisa antes de dormir, a dejarla en standby, esperando saber si las dudas la pueden, la rompen, la destrozan o si quizás él soñaba con su sueño.
Guarda...
mare mágnum,
Tenía tantas ganas cómo miedo.
miércoles, 14 de diciembre de 2011
Ahora me escondo.
Hoy es un día de esos de llorar, de los que una canción es una buena amiga para desahogarte y una almohada es una compañera de lágrimas.
Querer, querer y no poder, por ser una cobarde que no se quiere lanzar a la piscina (sin manguitos), porque sabes que si te ahogas lo máximo que vas a conseguir es que te sigan echando agua.
Dejándote morir entre tus propios miedos, siendo presa del pánico.
Yo quería ser valiente, poder decir, lo QUIERO y lo hago cueste lo que cueste.
Sin rendirme, sin necesitar a nadie más que la seguridad y la confianza en mi misma. Y solo soy una cobarde que se esconde tras una apariencia que va de dura pero se me leen las debilidades y los pánicos como un libro abierto.
Quiero...
irme lejos de aquí, quizá Italia o Nueva York, un buldog inglés al que llamar con algún nombre extraño, un armario tan grande que mi actual habitación, una gran biblioteca de mis libros favoritos, vivir en Córdoba una temporada, estudiar filología hispánica y acordarme de mis viejos profesores de Lengua y Literatura, Marta, Noe, Berta, Fran y los que vendrán en adelante. Escribir un libro, viajar mucho, salir en Madrileños por el mundo y poder decir con orgullo que no vivo en España porque me fui por amor.
Y lo más importante quiero poder cumplirlo todo, y todo los sueños nuevos que me vayan aconteciendo a lo largo de mi vida.

Querer, querer y no poder, por ser una cobarde que no se quiere lanzar a la piscina (sin manguitos), porque sabes que si te ahogas lo máximo que vas a conseguir es que te sigan echando agua.
Dejándote morir entre tus propios miedos, siendo presa del pánico.
Yo quería ser valiente, poder decir, lo QUIERO y lo hago cueste lo que cueste.
Sin rendirme, sin necesitar a nadie más que la seguridad y la confianza en mi misma. Y solo soy una cobarde que se esconde tras una apariencia que va de dura pero se me leen las debilidades y los pánicos como un libro abierto.
Quiero...
irme lejos de aquí, quizá Italia o Nueva York, un buldog inglés al que llamar con algún nombre extraño, un armario tan grande que mi actual habitación, una gran biblioteca de mis libros favoritos, vivir en Córdoba una temporada, estudiar filología hispánica y acordarme de mis viejos profesores de Lengua y Literatura, Marta, Noe, Berta, Fran y los que vendrán en adelante. Escribir un libro, viajar mucho, salir en Madrileños por el mundo y poder decir con orgullo que no vivo en España porque me fui por amor.
Y lo más importante quiero poder cumplirlo todo, y todo los sueños nuevos que me vayan aconteciendo a lo largo de mi vida.
Cambiar, ser valiente, poder seguir andando hacia delante sin un montón de almohadas detrás por si me caigo de espaldas y me hundo.

Le preguntó que necesitaba.
Respondió.
-Todo y nada.
Respondió.
-Todo y nada.
Guarda...
día a día,
mare mágnum,
Personas,
Soledad,
vacío
domingo, 13 de noviembre de 2011
¿Dónde estoy?
No me encuentro, estoy perdida, ¿y si nunca pasé página?
Porque no paro de acordarme de él, porque quiero irme lejos de aquí, me siento tan vacía, y solo aparece una persona a modo de salvación.Como me hubiese gustado que todo saliera y ni si quiera salió.
Frustante, sentir amor y perderlo, todo tan efímero, los besos, las caricias, las miradas cómplices, para que todo se esfumará sin un motivo consistente. Para que siguiéramos cómplices, mirándonos, huyendo, sintiendo una coctelera de sentimientos que ni en el mejor bar de copas te sirven, miedo, pánico, atracción, amor, olvido, ternura, simplicidad, engaño, culpabilidad, rabia, pasión, deseo, arrepentimiento, odio...
Y aquí estoy yo echándote de menos para no variar (debería dejar la novela romántica y leer otro tipo de novelas), porque la soledad incita a la nostalgia, y hablando de amor, nadie puede sentir más nostalgia de ti, que yo.
Porque cuando el corazón busca, se aferra a lo ya perdido, haciéndonos volver a caer en los recuerdos...
Como me gustaría estar sentada escribiendo esto en la azotea del Circulo de Bellas Artes, contemplando Madrid, intentando averiguar porque callejuelas pasé, y en cuales de ellas tengo historias escritas hasta llegar a la esquina y en cuales me gustaría volver a escribir otra historia diferente, o reescribir sobre los recuerdos, esos que siempre vuelven a traición, cuando más débiles estamos.
Porque como dijo el gran Joaquín Sabina,
"No es que este triste, es que me acuerdo".
"No es que este triste, es que me acuerdo".
Guarda...
Soledad,
Tenía tantas ganas cómo miedo.,
vacío,
Vivir
miércoles, 7 de septiembre de 2011
Mi pequeño guión sin actor, mi cuento sin príncipe.
Desde muy pequeña he soñado con tener un cuento de hadas, mi gran historia de amor, de ese amor de película donde los peores enfados acaban en sexo de reconciliación.
Y aún estoy esperando ese gran amor, ese, que no te importa que te vea con tus pelos alborotados y tu cara de por las mañanas, te vea llorar viendo el Diario de Noa por trigésima vez o simplemente que el que te pringues la comisura de los labios comiendo helado le parezca divertido y sexy.
Pero este tipo de príncipes no los venden en Ikea, ni en el Corte Inglés(¡y mira que tienen de todo!), así que yo espero accidentalmente chocarme con él, típica escena de película de amor.
Pero aún así es lo más complicado, porque creo que si me chocará con una farola, cierta farola acabaría prendada de mi antes que el chico.
Me siento tan sola...
Creo que nunca he echado falta tanto un hombro en el que llorar, unos labios a los que besar y ahora que empieza el otoño un calefactor humano. Quiero un príncipe que me enamore, que se enamore, que nos enamoremos. ¿Por qué es todo tan difícil?
No quiero una despedida más, quiero un ocupa en mi corazón que se quede, prenda fuego y no se vaya. ¿Quizás pida demasiado? ¿Por qué por una vez no puedo ser la princesa a la que hacen sonreír, la actriz que sobrepasa el amor de la pantalla a la vida real, a la que aman?
Perdí el control.

Corazón deshabitado
C/ Del caos un arte nº9.
Se busca inquilino* que quiera ser dueño, de este solitario corazón, que le haga latir, rápido, lento, rápido, lento...que dé razones de sobra para que sea suyo. Que me mantenga viva.
Que decir te quiero no sea trabajo, y que los apodos dulces salgan espontáneos.
Que me quiera.
*abstenerse aprovechados y bipolares.
Guarda...
Espectáculo,
Soledad,
su tabaco gracias.,
vicio
domingo, 4 de septiembre de 2011
Mientras fumo en mi ventana...recuerdos de un verano de un año 2011...
Desde que me fui, aún no había pasado por aquí, este sitio que tanto guarda de mi, exponiéndolo al mundo, al que le pueda interesar. Mi falta de inspiración es la causa de este abandono, no tengo ningún amor que sustente mi vida, para bien o para mal. Y yo como romántica de finales del XVIII en pleno siglo XXI no puedo escribir, sin un amor.
Lo que creí casi amor, fue efímero y meramente sexual, hasta el punto de ser capaz de pasar página en pocos días, él y todo su equipaje los tiré por la ventana.
Ya no será lo mismo, fue sin querer.
El gran amor que rellena un setenta y cinco por ciento de este blog, se quedó en Madrid, con su beso, sin porqué y me demostró que ya no es lo mismo, que sus besos no me producen esa sensación de mareo y cosquilleo del principio y que no compartimos el gusto por los nombres, un dato bastante importante a la par que gracioso. Pero creo que gané una buena amistad, con una pizca de atracción, ¿porqué eso dicen no?, dónde hubo fuego siempre quedan las cenizas.
Lo que creí casi amor, fue efímero y meramente sexual, hasta el punto de ser capaz de pasar página en pocos días, él y todo su equipaje los tiré por la ventana.
Ya no será lo mismo, fue sin querer.
El gran amor que rellena un setenta y cinco por ciento de este blog, se quedó en Madrid, con su beso, sin porqué y me demostró que ya no es lo mismo, que sus besos no me producen esa sensación de mareo y cosquilleo del principio y que no compartimos el gusto por los nombres, un dato bastante importante a la par que gracioso. Pero creo que gané una buena amistad, con una pizca de atracción, ¿porqué eso dicen no?, dónde hubo fuego siempre quedan las cenizas.
Y así he pasado las noches efímeras en mi querido Torrecampo(Córdoba), con tonteos, coqueteos, atracción, risas, bailes, pipas, amigas y alcohol, mucho, alcohol... Porque gracias a ellas sobrelleve el mono de volverle a probar, me deje llevar y disfrute a cada instante, de cada tontería, risa, llanto o conversación X de las nuestras. Gracias a vosotras, mis niñas, mis esenciales.
Pero ahora me toca estudiar mucho para este curso y por fin terminar, irme a Málaga con ellas y volver a disfrutar cada instante.
Y por el momento esperar al Pilar para volverlas a ver, las quiero y las echo mucho de menos. Aquí dejo un pedacito de nosotras.
Pero ahora me toca estudiar mucho para este curso y por fin terminar, irme a Málaga con ellas y volver a disfrutar cada instante.
Y por el momento esperar al Pilar para volverlas a ver, las quiero y las echo mucho de menos. Aquí dejo un pedacito de nosotras.
Guarda...
día a día,
Personas,
Post-Vacacional
jueves, 7 de julio de 2011
Ven, esta noche no quiero dormir sola.
Cada vez tengo más pánico a la soledad, y cada vez tengo más miedo a seguir durmiendo sola.
Sin una voz una mañana de domingo que me diga "Buenos días, dormilona, es la una y media, pero como estás tan guapa cuando duermes no he querido despertarte" y poder dar la media vuelta taparme la cara con la almohada y soltar un suspiro de felicidad, mientras tu buscas mi rostro que aún refleja el sueño en mis ojos.
Y que tu sonrisa me hable y me diga que no soy una más de cientas...que soy esa, que te gusta aunque se enfade, aunque este aún medio dormida, aunque no lleve maquillaje, ni tenga un cuerpo de escandalo, que fume, que se vuelve loca, que tiene días bipolares, pero que tu sabes que te quiere, pero te quiere de verdad, pese a tus pequeños defectos y que esta loca por cada uno de los lunares que adornan tu piel, y que daría el mundo entero por darte un beso todas las mañanas y todas las noches de su vida. Sí, yo quiero ser esa, que se pelea por las noches contigo por tener un cachito más de sábana y a la que despiertas con suaves caricias cada mañana.
Quiero que hagamos de nuestra cama un bunker, donde solo seamos tú y yo, sin más armas que unos brazos que se enredan, uno labios que se pierden en otros labios los cuales reconocen a la perfección, porque mover la lengua fuera de tu boca se convierte en algo absurdo, manos que se pierden entre cabellos, y se deslizan y por cada uno de los recovecos que esconden los cuerpos de dos personas que se aman. Sin pensar en nada más, solo somos tú y yo.
Y que tu sonrisa me hable y me diga que no soy una más de cientas...que soy esa, que te gusta aunque se enfade, aunque este aún medio dormida, aunque no lleve maquillaje, ni tenga un cuerpo de escandalo, que fume, que se vuelve loca, que tiene días bipolares, pero que tu sabes que te quiere, pero te quiere de verdad, pese a tus pequeños defectos y que esta loca por cada uno de los lunares que adornan tu piel, y que daría el mundo entero por darte un beso todas las mañanas y todas las noches de su vida. Sí, yo quiero ser esa, que se pelea por las noches contigo por tener un cachito más de sábana y a la que despiertas con suaves caricias cada mañana.
Quiero que hagamos de nuestra cama un bunker, donde solo seamos tú y yo, sin más armas que unos brazos que se enredan, uno labios que se pierden en otros labios los cuales reconocen a la perfección, porque mover la lengua fuera de tu boca se convierte en algo absurdo, manos que se pierden entre cabellos, y se deslizan y por cada uno de los recovecos que esconden los cuerpos de dos personas que se aman. Sin pensar en nada más, solo somos tú y yo.
Quédate a dormir.
Guarda...
mare mágnum,
Me compre otro corazón.,
Susurros,
vicio
martes, 28 de junio de 2011
Viviendo rápido para no pensar.
¿En que piensas cuando escribes?, ¿en que piensas cuando lees?
Cuando escribe una chica demente buscando el amor desesperadamente que le causa ese vacío tan grande. Yo prefiero no pensar y si tengo que pensar, es que esa chica se ha cavado una propia trinchera contra si misma, mostrando sus puntos de flaqueza.
Sí, soy débil y nada es infinito.
Un beso de una noche de verano, entre música y alcohol mientras notas el aire que te roza la cara puede ser lo más maravilloso que te puede pasar pero no significa que ese beso se vuelva a repetir todas las noches, aunque te apetezca buscarle por toda la ciudad para darle otro beso, no será el mismo. Es más, quizás él ni te recuerde.
O un beso contemplando una puesta de sol, un beso que vuelve desde el pasado con un fin hacerte recordar lo que creías olvidado, aún así piensas que es mejor pensar en la persona que a lo mejor ni se acuerda de ti, será más fácil desencantarse de sus encantos de aquella noche, que de los del fantasma del pasado que te atormentan.
Cuando escribe una chica demente buscando el amor desesperadamente que le causa ese vacío tan grande. Yo prefiero no pensar y si tengo que pensar, es que esa chica se ha cavado una propia trinchera contra si misma, mostrando sus puntos de flaqueza.
Sí, soy débil y nada es infinito.
Un beso de una noche de verano, entre música y alcohol mientras notas el aire que te roza la cara puede ser lo más maravilloso que te puede pasar pero no significa que ese beso se vuelva a repetir todas las noches, aunque te apetezca buscarle por toda la ciudad para darle otro beso, no será el mismo. Es más, quizás él ni te recuerde.
O un beso contemplando una puesta de sol, un beso que vuelve desde el pasado con un fin hacerte recordar lo que creías olvidado, aún así piensas que es mejor pensar en la persona que a lo mejor ni se acuerda de ti, será más fácil desencantarse de sus encantos de aquella noche, que de los del fantasma del pasado que te atormentan.
No debería darle más vueltas, sin embargo, me siento sola y quiero darle vueltas a todo para saciar mi soledad.
lunes, 20 de junio de 2011
Porque me siento un animal atropellado por la velocidad de la vida, en una curva ciega, de camino a un pueblucho deshabitado.
Hoy, quizás no sea mi día y no se muy bien el motivo.
Le doy vueltas a todo y no sé porqué, me siento cegada por la luz de los faros en plena oscuridad, desorientada camino hacia un lugar que no sé muy bien como describirlo pero se que esta lleno de problemas, problemas que yo me causo solita, sin quererlos. Porque sigo caminando, dejando tropezones a cada paso que doy, tropiezo, inclusive a veces me caigo, y me levanto y sigo hacia delante, acumulando nostalgia, odio, cariño, amor, indiferencia, rencor, aburrimiento, inmadurez, llantos, risas y sueños a mis espaldas...
Estoy tan desorientada, no sé donde esta mi norte y mi sur, por donde debo seguir el camino, si debo dejar todo atrás sin importarme lo más mínimo o recuperar esos antiguos tropezones, en nuevas caídas distintas, que me conducirán a lo mismo.
Esta no es la vida que yo había planeado, pero ya lo decía John Lennon: "La vida es lo que te sucede mientras estas ocupado haciendo otros planes" y yo tenía toda mi vida planeada de la manera más feliz posible, en la que ninguna vez tuviera que pasar por quirófano a tratarme de un corazón roto en pedacitos y mal recompuesto, ni con tantas magulladuras ocasionadas por los clavos extraídos, en la que el betadine y las tiritas no estuvieran presentes. Iba a ser una chica perfecta, estudiosa, guapa, simpática, con su vida resuelta.(¡Qué ingenua!) Pero la vida me sorprendió, cuando dio aquel frenazo. Haciéndome ver que no soy ni guapa, ni estudiosa, y a veces ni simpática y que no tengo la vida resuelta, ni la tendré, siendo optimista, con gran habilidad para ser torpe y con un claro principio de misandria que yo nunca deseé.
He aquí me encuentro tirada y herida, en esta curva, en esta carretera donde los coches que pasan son pocos, y muy pocos se atreven a mirar, el cuerpo desangrado de un animal que como siga así estará punto de la descomposición, agonizante, pidiendo auxilio únicamente usando la mirada, pues ya no le quedan fuerzas para jadear.
Le doy vueltas a todo y no sé porqué, me siento cegada por la luz de los faros en plena oscuridad, desorientada camino hacia un lugar que no sé muy bien como describirlo pero se que esta lleno de problemas, problemas que yo me causo solita, sin quererlos. Porque sigo caminando, dejando tropezones a cada paso que doy, tropiezo, inclusive a veces me caigo, y me levanto y sigo hacia delante, acumulando nostalgia, odio, cariño, amor, indiferencia, rencor, aburrimiento, inmadurez, llantos, risas y sueños a mis espaldas...
Estoy tan desorientada, no sé donde esta mi norte y mi sur, por donde debo seguir el camino, si debo dejar todo atrás sin importarme lo más mínimo o recuperar esos antiguos tropezones, en nuevas caídas distintas, que me conducirán a lo mismo.
Esta no es la vida que yo había planeado, pero ya lo decía John Lennon: "La vida es lo que te sucede mientras estas ocupado haciendo otros planes" y yo tenía toda mi vida planeada de la manera más feliz posible, en la que ninguna vez tuviera que pasar por quirófano a tratarme de un corazón roto en pedacitos y mal recompuesto, ni con tantas magulladuras ocasionadas por los clavos extraídos, en la que el betadine y las tiritas no estuvieran presentes. Iba a ser una chica perfecta, estudiosa, guapa, simpática, con su vida resuelta.(¡Qué ingenua!) Pero la vida me sorprendió, cuando dio aquel frenazo. Haciéndome ver que no soy ni guapa, ni estudiosa, y a veces ni simpática y que no tengo la vida resuelta, ni la tendré, siendo optimista, con gran habilidad para ser torpe y con un claro principio de misandria que yo nunca deseé.
He aquí me encuentro tirada y herida, en esta curva, en esta carretera donde los coches que pasan son pocos, y muy pocos se atreven a mirar, el cuerpo desangrado de un animal que como siga así estará punto de la descomposición, agonizante, pidiendo auxilio únicamente usando la mirada, pues ya no le quedan fuerzas para jadear.
Me creía tan capaz...
Guarda...
día a día,
Ingenuidad,
insomnio
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